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martes, 24 de enero de 2017

Estreñimiento o Constipación

Estreñimiento






El estreñimiento o constipación es un problema muy frecuente en la población general. Se presenta en el 10 al 20% de la población en general, 25% en la tercera edad y en el 20% de los pacientes entre 30 y 40 años, con prevalencia en mujeres jóvenes. Se caracteriza por el hecho de evacuar menos de tres veces a la semana y generalmente se asocia a heces duras o difíciles de evacuar. También se puede hablar de estreñimiento si usted presenta dolor durante la defecación o si es incapaz de evacuar después de intentarlo o pujar durante 10 minutos o más.
Los patrones normales de las deposiciones varían ampliamente de una persona a otra. Aunque cada organismo tiene un número regular de evacuaciones, una persona saludable puede defecar sin problemas un mínimo de dos veces al día. El paso de las heces grandes, anchas o duras puede desgarrar la membrana mucosa del ano, especialmente en los niños, lo cual puede causar sangrado y la posibilidad de una fisura anal.
El diagnóstico de estreñimiento se basa principalmente en la descripción de los síntomas por parte del paciente así como en los Criterios de Roma III, posteriormente la exploración física permite obtener mayor información para orientar el tratamiento y los estudios adicionales que se puedan necesitar. En la mayoría de los casos es necesario realizar un tacto rectal desde la primera visita. Las radiografías sólo se realizan si se sospecha obstrucción intestinal o descartar otras causas de síntomas similares.

El estreñimiento crónico (síntomas presentes por lo menos tres días por mes durante más de tres meses) asociada con molestias abdominales con frecuencia sugiere un trastorno funcional digestivo como el síndrome de intestino irritable.

Algunas causas no patológicas de estreñimiento incluyen al embarazo, la senectud, cambio de hábitos (viajes, trabajo), ansiedad o nerviosismo, sedentarismo, exceso en el consumo de cafeína o alcohol y el empleo de algunos medicamentos. Otra causa importante es la presión social ejercida desde la niñez para contener las evacuaciones.




Las causas patológicas que pueden cursar con estreñimiento incluyen tumores colorrectales, la diverticulosis, problemas de estenosis, compresiones extrínsecas, rectocele, megacolon, anomalías postquirúrgicas, fisura anal, neuropatía autonómica, enfermedad vascular cerebral, deterioro cognitivo/demencia, depresión, esclerosis multiple, Parkinson, insuficiencia renal crónica, deshidratación, diabetes mellitus, intoxicación por metales pesados, hipercalcemia, hipermagnesemia, hiperparatiroidismo, hipopotasemia (hipokalemia), hipomagnesemia, hipotiroidismo, neoplasia endócrina múltiple (NEM II), porfiria, uremia, síndrome de intestino irritable, abscesos, fístulas, hemorroides, síndrome del elevador del ano, proctalgia fugaz, prolapso rectal, vólvulo, amiloidosis, dermatomiositis y escleroderma.




Los medicamentos comúnmente involucrados en los casos de estreñimiento o constipación incluyen a los antidepresivos, antiepilépticos, antihistamínicos, antiparkinsonianos, antipsicóticos, antiespasmódicos, bloqueadores de los canales de calcio, diuréticos, inhibidores de la monoaminooxidasa (IMAO), opiáceos, simpatomiméticos, antidepresivos tricíclicos, antiácidos, antidiarreicos, suplementos de calcio y de hierro y algunos antiinflamatorios (AINE's).
El uso de ablandadores de heces puede ser de utilidad. También el empleo de sustancias como el Psyllium puede agregar líquido y volumen a las heces facilitando su expulsión. Los supositorios o laxantes suaves, como la leche de magnesia, pueden establecer deposiciones regulares. Los enemas o laxantes estimulantes se deben reservar sólo para casos graves. Recuerde llamar al médico si presenta estreñimiento súbito con dolor o cólicos abdominales e incapacidad para canalizar los gases, así como si nota sangrado o adelgazamiento de las heces.
Recuerde informar al médico lo siguiente:
¿Cuánto tiempo ha sufrido de estreñimiento?
¿Cuántos días pasan entre dos deposiciones?
¿Empeora cuando se está estresado(a)?
¿De qué color, forma y consistencia son las heces?
¿Se presenta algún tipo de sangrado con la deposición?
¿Ha experimentado algún dolor abdominal?
¿Qué cirugías o lesiones ha tenido?
¿Qué medicamentos toma?
¿Qué otros síntomas también se presentan?




Evitar el estreñimiento por completo es más fácil que tratarlo, pero implica esfuerzo y constancia. Lo más recomendado es consumir alimentos con fibra (aunque también los excesos son malos), tomar suficientes líquidos (por lo menos 8 vasos de agua por día), hacer ejercicio regularmente y sobretodo ir al baño cuando se presente la urgencia y no esperar. Recuerde no esforzarse o pujar demasiado, ya que este hecho puede empeorar el estreñimiento y causar que aparezcan paulatinamente hemorroides y fisuras en el ano.

No dude en contactarnos si tiene alguna duda adicional o si sospecha que usted o algun familiar presenta síntomas relacionados.  Con gusto lo atenderemos.  Citas (984) 122-8119 o al correo cdigestivarm@outlook.com




Colitis

Síndrome del intestino irritable




El síndrome del intestino irritable (SII) es un trastorno caracterizado por dolor abdominal y cambios en el hábito intestinal.  Este síndrome no es lo mismo que enfermedad intestinal inflamatoria (EII).

Las razones por las que se presenta este síndrome no son claras.  Puede ocurrir después de una infección intestinal, aunque puede haber otros desencadenantes, incluso el estrés.  El intestino está conectado al cerebro usando señales hormonales y nerviosas que van y vienen entre el intestino y el cerebro. Estas afectan el funcionamiento intestinal y los síntomas.  Los nervios pueden volverse más activos durante momentos de estrés, lo que puede provocar que los intestinos sean más sensibles y se compriman o se contraigan más (espasmos).




Este síndrome puede ocurrir a cualquier edad, pero a menudo comienza en la adolescencia o a principios de la vida adulta y es dos veces más común en las mujeres que en los hombres.  Aproximadamente 1 de cada 6 personas en los Estados Unidos tiene este síndrome.  Esta afección es el problema intestinal más común que lleva a que los pacientes sean remitidos a un gastroenterólogo.

Los síntomas difieren de una persona a otra y fluctúan de leves a graves. La mayoría de las personas tiene síntomas leves. Se dice que una persona tiene este síndrome cuando los síntomas han estado presentes por al menos 3 días al mes durante un período de 3 meses o más.

Los síntomas principales incluyen:

•          Dolor abdominal
•          Gases
•          Llenura
•          Distensión
•          Cambios en los hábitos intestinales




El dolor y otros síntomas con frecuencia se reducirán o desaparecerán después de evacuar.  Las personas con este síndrome pueden alternar entre estreñimiento y diarrea o, en su mayor parte, tener una u otra afección.  Si usted tiene este síndrome con diarrea, tendrá heces sueltas y acuosas frecuentes.  Puede experimentar una necesidad urgente de tener una deposición, lo cual puede ser difícil de controlar.  Si usted tiene este síndrome con estreñimiento, tendrá dificultad para defecar, al igual que deposiciones menos frecuentes. Es posible que necesite hacer fuerza con una deposición y que tenga cólicos. A menudo, no se elimina nada o sólo una pequeña cantidad de materia fecal.

Los síntomas pueden empeorar durante unas semanas o un mes y luego disminuyen durante algún tiempo.  En otros casos, los síntomas están presentes la mayor parte del tiempo.  Usted también puede presentar inapetencia si tiene este síndrome.

No hay un examen para diagnosticar el síndrome del intestino irritable.  La mayoría de las veces, el médico puede sospecharlo y solicitar estudios sólo para descartar alguna otra enfermedad:

•          Estudios de sangre
•          Coprocultivo y/o coproparasitoscópico
•          Estudios de imagen (rayos X, ultrasonido o tomografía)
•          Colonoscopia

Una vez confirmado el diagnóstico el objetivo del tratamiento es aliviar los síntomas.  Los cambios en el estilo de vida pueden ser útiles en algunos casos de síndrome del intestino irritable. Por ejemplo, el ejercicio regular y el mejoramiento en los hábitos de sueño pueden reducir la ansiedad y ayudar a aliviar los síntomas intestinales.  Los cambios en la alimentación pueden ser útiles.

No hay una dieta específica que pueda recomendarse para este síndrome porque los síntomas pueden cambiar de una persona a otra.  Sin embargo usted puede evitar la cafeína, el té o las bebidas de cola e incrementar la fibra en la dieta. 

El síndrome del intestino irritable puede ser una afección de por vida. Para algunas personas, los síntomas son incapacitantes y reducen la capacidad para trabajar, viajar y asistir a eventos sociales.  A menudo, los síntomas se pueden mejorar o aliviar a través de tratamiento.  Este síndrome no lleva a una enfermedad grave.




No dude en contactarnos si tiene alguna duda adicional o si sospecha que usted o algun familiar presenta síntomas relacionados.  Con gusto lo atenderemos.  Citas (984) 122-8119 o al correo cdigestivarm@outlook.com




Referencias

1.    Ferri FF. Irritable bowel syndrome. In: Ferri FF, ed. Ferri's Clinical Advisor 2016. Philadelphia, PA: Elsevier Mosby; 2015:723-4.
2.    Mayer EA. Functional gastrointestinal disorders. In: Goldman L, Schafer AI, eds. Goldman's Cecil Medicine. 25th ed. Philadelphia, PA: Elsevier Saunders; 2016:chap 137.

3.    Wilkins T, Pepitone C, Alex B, et al. Diagnosis and management of IBS in adults. Am Fam Physician.2012;86(5):419-26. PMID: 22963061 www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22963061.